Por los rumbos de Miguel Ángel de Quevedo, en el sur de la Ciudad de México, se encuentran algunos de los edificios históricos más admirables de la capital del país y rincones pintorescos que hacen las delicias de los visitantes.

Con respecto a las primeras, aconsejamos visitar la bella Capilla de San Antonio Panzacola. Es una pequeña iglesia del siglo XVIII ubicada en la esquina de Francisco Sosa y Avenida Universidad. En el nicho principal de su portada, elegante pero sencilla hay una escultura de San Sebastián. A un costado de la capilla aparece un antiguo puente que sirve para cruzar el rio Magdalena. El ambiente es tan cautivador que fue inspiración para muchos paisajistas del siglo XIX.

Cerca de allí aparece la Glorieta de El Altillo, otro referente del sur de la Ciudad de México. Está en el cruce de Miguel Ángel de Quevedo y Avenida Universidad. Es un espacio urbano con numerosas librerías, como la de El Sótano, Gandhi y FCE.